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Información para Pacientes y Cuidadores

Fisioterapia

Tras la intervención quirúrgica, es importante comenzar a mover la nueva articulación lo antes posible con el fin de favorecer el flujo sanguíneo, recuperar la movilidad y facilitar el proceso de recuperación. Con toda probabilidad estará levantado y caminando con muletas o un andador a las 24 horas de la intervención.

El momento en que pueda empezar a caminar varía en función del tipo de intervención a la que se haya sometido, así como de la opinión del cirujano y el fisioterapeuta. Si se ha tratado de cirugía mínimamente invasiva, podría comenzar a andar el mismo día de la intervención. En caso de una sustitución de rodilla, al principio podría necesitar muletas o un andador. Si la sustitución de la rodilla se debe a una artritis reumatoide, es posible que tenga que guardar reposo durante un período más prolongado.
 
Antes de dejar el hospital, el fisioterapeuta le enseñará una serie de ejercicios pensados para ayudarle a recuperar la movilidad y fortalecer la articulación. Debe poder realizar estos ejercicios en casa.
 
Se le enseñará cómo subir y bajar escaleras con seguridad, cómo sentarse y levantarse de un asiento y cómo cuidar la cadera cuando vuelva a casa. Una vez en casa, conviene contar con la ayuda de amigos o familiares.
 
La mayoría de las personas puede irse a casa una vez transcurridos entre 3 y 7 días de la intervención; no obstante, algunas personas pueden ir a un centro de rehabilitación independiente, una opción que le comentará el cirujano antes de la operación. Muchas personas se irán directamente a casa y comenzarán sesiones de fisioterapia supervisadas, bien en casa o como pacientes externos. Una vez en casa, es importante continuar con los ejercicios tal y como el médico haya indicado.